Tres formas de conectar tus sistemas
Tu organización puede conservar sus herramientas y su forma de trabajar. La integración convierte la información de un sistema al formato que entiende el otro.
1. Tu equipo conecta directamente con la API
Vuestros desarrolladores preparan los datos en el formato de Feending y los envían a su API. También reciben los avisos de Feending o consultan sus cambios para actualizar vuestro sistema. Esta vía encaja cuando tenéis una aplicación propia o un equipo que mantiene la conexión.
Responsabilidad: vuestro equipo desarrolla y mantiene la transformación, las credenciales y el tratamiento de errores. Feending proporciona el contrato de su API y de sus eventos.
2. Una herramienta intermedia conecta ambos sistemas
Un servicio de integración se sitúa entre vuestra herramienta y Feending. Algunos ejemplos conocidos son Microsoft Power Automate, Make, Zapier y n8n. Recibe un cambio, convierte los campos y llama al sistema de destino. Por ejemplo, un flujo puede recoger un cambio de departamento en vuestra herramienta de personal y actualizar la cuenta correspondiente en Feending.
Responsabilidad: quien gestiona ese servicio configura las conexiones, mantiene las reglas y supervisa los fallos. Esta vía necesita que la herramienta pueda utilizar las operaciones y la autenticación de ambos sistemas. Estas plataformas pueden utilizar llamadas a la API; la conexión requiere configurar el flujo y no presupone que exista un conector de Feending en su catálogo.
3. Feending desarrolla un conector para vuestro sistema
Cuando necesitáis conservar un formato o un proceso particular, se puede desarrollar un conector que se encargue de traducirlo y comunicarse con Feending. Su alcance se concreta para el sistema y las operaciones que se van a conectar.
Responsabilidad: se acuerda quién aloja, mantiene y supervisa el conector. El cliente facilita la documentación y los accesos de su sistema. Un conector específico requiere configuración o desarrollo; no debe darse por disponible para cualquier producto.
Las tres vías pueden trabajar en ambos sentidos. En todas hay que establecer qué datos se comparten y qué sistema decide el valor de cada campo.









